Tegucigalpa. 08 junio de 2010. Manuel Zelaya, presidente defenestrado por un golpe de Estado en Honduras, hizo, hoy, un llamado público a quienes fueron miembros de su gobierno del Poder ciudadano, para que “ningún funcionario colabore” con la Comisión de la Verdad y la Reconciliación (CVR) oficialista, en tanto ésta no sea conformada con las “exigencias y requisitos que debe cumplir una genuina e imparcial Comisión de la Verdad”.
Zelaya cree que, de participar ellos, en las condiciones actuales en que ha sido constituida esa Comisión, se causaría “aún más daños y efectos negativos que los sufridos por el golpe de Estado”, en tanto no se incluya a otros miembros nacionales e internacionales opuestos al Golpe.
Advierte sobre el riesgo de que, al colaborar, se avale un informe “falso” que, quedaría en la historia como “la verdad”, con el que podrían liberar de culpabilidad a los autores de “este crimen de lesa humanidad contra el pueblo de Honduras”. Pues, de manera “inaudita e incomprensible”, esa Comisión no incluirá las violaciones a los derechos humanos.
“Sin una sola voz que disienta, ni votos en contra, o abstenciones”, al estar integrada de manera parcial, por quienes manifestaron abierto apoyo al Golpe, y al haberse excluido el sector opositor, víctimas del mismo; cree “firmemente” que la CVR podrá manipular para concluir a favor de los intereses del sector que la conforma, analiza Zelaya.
Y explica que, aunque no negarán el Golpe de Estado, por haber sido reconocido este por los mismos EU, por organismos mundiales como ONU, y regionales como la Unión Europea (UE), OEA, Unasur, Mercosur, SICA, y todos los países del mundo; los miembros de la CVR podrían concluir que los golpistas son víctimas que actuaron en defensa propia, ante la amenaza de su proyecto de consulta popular de la Cuarta Urna.
Argumenta que la CVR, deriva de un “viciado” Acuerdo Tegucigalpa- San José, que fue organizada por el Departamento de Estado de EU, por la directiva de la OEA -no por la Asamblea-, y por Porfirio Lobo, quien con la bancada de su partido apoyó la ruptura constitucional y ganó las elecciones apoyadas por EU, en un “ambiente de represión y violaciones a los derechos humanos, sin observadores calificados”.
Zelaya afirma que el régimen actual tiene como estrategia “olvidar, pasar la página del Golpe de Estado y dejar impunes sus crímenes contra el pueblo”, por lo que se niegan a escuchar su propuesta de Reconciliación, que él presentó a países del Sur.
La CVR pretendería “manipular las causas y los terribles efectos del Golpe de Estado, en un falso intento por aliviar sus consecuencias mediante el reconocimiento internacional”, asegura Zelaya.











