mi bella ciudad La Ceiba, que independientemente de todo cuanto sucede
en la actualidad producto del golpe de Estado y de la impunidad
generalizada que se campea por Honduras, se merece otro destino mejor.
La Ceiba ha tenido y tiene grandes representantes en el arte en todas
sus manifestaciones y en la actualidad posee un movimiento cultural
mejor que el de muchas ciudades hondureñas; por eso, me voy a referir
directamente a la inexistente Casa de la Cultura Ceibeña.
Es de lo más tremendamente ridículo del mundo que una metrópoli como La Ceiba no tenga Casa de la Cultura, que es un viejo tema en nuestra ciudad, pero los gobiernos centrales no le han dado la debida seriedad del caso, pareciera que lo pretendido con ese “olvido” es que la ignorancia cultural siga sentando sus reales posaderas sobre la ciudadanía ceibeña. Debo ser claro en algo, hay avances, intentos, promesas y hasta algo firmado; pero nada se concretiza y el tiempo avanza junto a la ignorancia devorando la conciencia ceibeña.
El pueblo ceibeño debe luchar decididamente por su Casa de la Cultura y dejarse de embaucar por efímeras y falsas promesas, porque esa es una batalla que se debe librar allí, ya que nosotros, los ex patriados voluntariamente hacemos lo que podemos desde varios lugares del país, pero eso no basta y hay veces que nos desesperamos y pensamos en dejar nuestros hogares, nuestras esposas, el perro y el gato para ir a tomarnos las calles ceibeñas en franca protesta contra asesinato cultural que se está cometiendo contra nosotros.
¡Vamos pueblo ceibeño! ¿Qué esperás para salir a las calles y que tu voz se eleve hasta el cielo exigiendo cultura? ¿Qué esperás para que tu voz haga retroceder al Atlántico y hacer tronar de alegría a Pico Bonito que aparece adormilado? ¿Qué esperás para tomar tu lugar en la Historia hondureña que se escribe diariamente en las calles? ¿Qué esperás para salvar tu cultura, un milagro Divino? ¿Esperas que San Nicolás o los Tres Reyes Magos te la den como regalo de Navidad o Año Nuevo?
Si los que están en este proyecto no pueden realizarlo, me avisan que yo gustosamente dejaré mi hogar, mi familia, mi perrito Creidon y junto a todos los ceibeños que desean la Casa de la Cultura nos tomaremos las calles de nuestra ciudad y con el espíritu libertario, combativo de Morazán convertiremos en realidad ese sueño, porque no importan los toletazos, las gaseadas, las cárceles cuando se lucha por la libertad cultural y más cuando se trata de la ciudad que me vio correr descalzo por las calles polvorientas del barrio La Isla.
Tegucigalpa, domingo 11 de diciembre 2011
Jorge Miralda.
Escritor y Secretario de la Unión de Escritores
y Artistas de Honduras (UEAH).











