Cuando leemos, pensamos y hablamos de la realidad sociopolítica hondureña, en la actualidad, identificamos golpe de Estado, crisis política y económica, corrupción generalizada, desintegración social, resistencia popular, números de menores que mueren de hambre, cifras de macroeconomía e inversiones financieras, cantidades de pobres y ricos, de analfabetos, de asesinados por bala y dengue.