
Oscar Alvarez ya entró en plena forma con su papel de asesor de Juan Orlando Hernández o del Partido Nacional.
Siempre se ha manejado en Honduras que su participación en la Mano Dura de Ricardo Maduro (2002-2006) lo llevó a entramarse, muy a fondo, con los mecanismos vitales de la violencia, a tal punto que se le ha señalado como victorioso de esa guerra que puso de rodillas a las maras más o menos organizadas pero, que a la vez, las puso a su servicio a fuerza y también con sutilezas de torturador. Teniendo a los líderes de la 18 y de la 13 en sus manos dentro del sistema penitenciario sabía y sabe muy bien cuando apretar o aflojar para que estas, mediáticamente, den resultados políticos.
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