Jueves 21 de Octubre del 2010, día 77 de Camino hombro a hombro con los Incansables Caminantes por la Democracia hondureña. La platicona surte efecto en algunos dirigentes sindicales quienes acudieron al llamado del señor Porfirio Lobo, nos imaginamos que fueron a ver qué pescaban o que les ofrecían, porque dicha reunión tenía un objetivo bien claro y definido “Platicona de bar sobre la Constituyente” (sin ningún ánimo de ofender a los simpáticos bares), con el sucedáneo del golpe de Estado militar A la cita acudieron Daniel Durón representante de la Central General de Trabajadores (CGT), y a quien hace muchísimos días no lo vemos en las reuniones del Frente, mucho menos en las marchas; Hilario Espinoza, de la Confederación de Trabajadores de Honduras (CTH); Mauro González, de la Federación de Sindicatos de Trabajadores del Norte de Honduras (FESITRANH), Marcial Caballero, Israel Salinas, de la Confederación Unitaria de Trabajadores de Honduras (CUTH), éste último estuvo en la cita histórica del FNRP en Nicaragua, se abrazó y le dio la mano a Mel y a Daniel Ortega y en esa reunión se dijo muy claro en cuanto a no ir a reunirse con Pepe Lobo, por eso, se nos hace raro que ande de pesca por esos mares procelosos de los sargazos; pues se sobreentiende que no habló de problemas sindicales, mucho menos del Salario Mínimo; también acudió el señor Irán Mairena, del Sindicato de Trabajadores de la Medicina, Hospitales y Similares (SITRAMEDHYS). Todos los anteriores señores pueden dar todas las explicaciones del mundo, para justificar su presencia ese día allí, pero ninguna es creíble, eso está como pisar excremento humano que es el olor más fétido que existe y después limpiarse, al fin y al cabo se untaron y eso queda grabado en el colectivo de la memoria para toda la vida. El ser humano es el único animal que tropieza varias veces con la misma piedra, hasta que llega un momento que ya no tiene pies y entonces es muy tarde, por eso, antes de quedarnos sin pies debemos imitar ejemplos hondureños actuales, como: Mel Zelaya, el padre Tamayo, Helen Umaña, Berta Cáceres, el niño de la esquina de mi barrio y los miles y miles de hondureños y hondureñas que no se doblegan ante la barbarie de los gorilas uniformados y día con día pelean exigiendo una Nueva Constituyente por las calles.
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