
ATILIO BORON / PAGINA12 – El golpe en esa nación centroamericana (Honduras) puso fin a las ilusiones, acunadas por muchos, que sostenían que el imperialismo había cambiado y que la rapiña desenfrenada de los recursos naturales y los métodos brutales de dominación eran cosa del pasado.
Quienes así piensan se olvidan del activo papel que Washington jugó en el golpe militar venezolano de abril de 2002, y del no menos protagónico papel desempeñado en el lockout petrolero de finales de ese mismo año; o subestiman (o ignoran) lo que hicieron –¡y siguen haciendo!– diversas agencias del gobierno norteamericano cono la Usaid y la NED, junto con ONG de ese país, supuestamente independientes, para desestabilizar la Revolución Bolivariana, o el gobierno de Evo Morales y provocar la secesión de la Media Luna Oriental; o desconocen el modo en que se está fomentando el renacimiento del separatismo del Guayas, en Ecuador, y el apoyo a la intentona golpista del 2010, para ni hablar de la incesante campaña mundial de mentiras y calumnias lanzada en contra de los líderes populares de la región.
Editoriales













